De la hipertensión a la insuficiencia renal
Es habitual que los pacientes enfrenten una hipertensión renovascular difícil de manejar, la cual acelera el daño estructural. Cuando la función declina, monitoreamos estrechamente la aparición de insuficiencia renal aguda o una progresión acelerada hacia la insuficiencia renal crónica. Además, la presencia de quistes aumenta la susceptibilidad a sufrir pielonefritis, hematuria persistente y cálculos renales, cuadros que deben ser tratados con cautela para evitar un daño renal por medicamentos u otras complicaciones iatrogénicas.